Alla para los 80’s y 90’s las películas de “dúo gracioso” te salían hasta en la sopa pero, es que eran relativamente fácil de hacer y la mayoría lo conseguían. Hasta las que fueron “fracasos” se convirtieron en culto gracias a las constantes repeticiones en televisión.
Las dejaron de hacer porque así funciona el mundo, eventualmente la gente se cansa de ver lo mismo, sea bueno o no, aunque de vez en cuando nos llegaba una chévere como Men in Black, o Shanghai Noon.
La receta es sencilla pero los ingredientes son importantes: una pareja dispareja, algún misterio que justifique juntarlos, una cucharada de comedia, dos tazas de acción, y una pizca de momentos serios por aquello de no convertirse en parodia. La parte mas importante es la química entre los protagonistas, eso es la sal, la pimienta y el ajo, sin eso mejor ni prendas la estufa.
Afortunadamente, el guion de Jonathan Trooper y la dirección de Ángel Manuel Soto entendieron la asignación, dándonos The Wrecking Crew, una entretenida comedia de acción que nunca se detiene de principio a fin. El director puertorriqueño aprovechó las fortalezas de Dave Bautista y Jason Momoa, evitando sus debilidades, mientras nos presenta secuencia tras secuencia de patadas, puños, disparos y chistes.
James (Batista) es un instructor militar viviendo en Hawái con su esposa y dos hijos. En su trabajo es calmado pero estricto, exigiendo de sus pupilos lo mismo que el da, mientras en la casa es gentil y amoroso con los suyos. Por su parte, Johnny (Momoa) es un policía con serios problemas de comportamiento que se desparraman en su vida diaria; su novia Valentina (Morena Baccarin) se cansó de su actitud infantil, y Jimmy se queda solamente con las facturas atrasadas esperándolo en la mesa de su desordenada casa.
Estos medios hermanos llevan años sin hablarse, su relación esta completamente fracturada, mayormente por culpa de su padre Walter Hale. Pero cuando Walter muere atropellado, Johnny decide volver a su casa, para el reencuentro con James que ninguno quiere hacer. La cosa es que Johnny sospecha mano sucia en la muerte de Walter, y aunque James rechaza la teoría, movidas del sindicato local de criminales, y hasta del Yakuza, los une en la investigación.
Nadie acusará jamás a Batista y Momoa de ser excelentes actores, pero Soto consigue darles momentos genuinos de emoción entre los hermanos, alternando la comedia y acción, usando la química entre estos dos tipos, tan distintos pero con traumas compartidos, sea el asesinato sin resolver de la madre de Johnny, o el maltrato que sufrieron bajo su padre.
The Wrecking Crew cumple con darnos todo lo que uno quiere de este tipo de película, nada revolucionario pero tampoco es necesario, tú sabes como termina esto desde que empieza, lo importante es el viaje; definitivamente un buen rato y tremenda opción para ver en la casa: tropicalmente recomendada.
Podcastero, comediante, crítico de cine y TV miembro de la Critics Choice Association, crítico certificado en Rotten Tomatoes, y padre de gatos. Una vez cuando niño entré a un cine, y en cierta forma nunca salí.
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