Me encanta cuando llega una película de la que no sabia mucho para volarme la cabeza y hacerme gozar un rato en el cine. Send Help tenia buenas probabilidades por ser de Sam Raimi, el genio detrás de la franquicia de Evil Dead, y las primeras tres películas de Spider-Man, y las supero por encima del muro.
Send Help prueba nuevamente que Raimi es uno de los grandes maestros del horror, con una perturbada, divertida y ALGARETE historia, que es como “Yo soy Betty, La Fea” mezclado con Castaway, Lord of the Flyes, una pizca de Misery, y Rachel McAdams corriendo demente en la jungla. Finalmente regresó el Sam Raimi malvado que nos dio Drag me to Hell.
A la verdad que no hay nada que Rachel McAdams no pueda hacer; comedia, drama, horror, suspenso, ya mismo la vemos construyendo una casa y arreglando aires acondicionados. Send Help le da la oportunidad para desplegar sus dotes en un rol que la lleva de un extremo a otro sin nunca perder la credibilidad, porque Send Help es una fábula sobre el efecto que el poder tiene en el humano; todos tenemos la capacidad de ser tremendos hijos de puta, depende la circunstancia.
Linda Liddle (McAdams) esperaba ser promovida a vicepresidente de la compañía en que trabaja, pero el CEO se murió y la mesa de ejecutivos decidió que lo mejor era poner su hijo Bradley Preston (Dylan O’Brien). Bradley es el estereotipo hijo de riquillo que se cree que se lo merece todo lo que la vida le ha dado y más, sin ninguna real evidencia o esfuerzo.
Por su lado, Linda es brillante pero con la destreza social de un lavamanos; el tipo de persona que almuerza ensalada de atún en su escritorio, y no puede entender porque nadie quiere pasar tiempo con ella después del trabajo. Probablemente huele a pesca’o abomba’o. Su mejor amigo es un perico, y su mayor pasatiempo es ver temporadas de la competencia “Survivor”, de la cual esta tan obsesionada, ha leído todos los libros posibles sobre como sobrevivir en la jungla, para que algún día le dejen competir.
Siguiendo la línea de estereotipo, Bradley escoge un amigo de sus mismo circulo social en la empresa, por encima de la mucho mas capaz Linda. El problema es que ella es la que realmente ha movido el negocio y obligatoriamente se la tiene que llevar a una reunión en Tailandia.
Obviamente no llega, el avión se estrella, con Linda y Bradley como únicos sobrevivientes. Ahí empieza la cosa.
Mientras Bradley queda lastimado sin poder caminar, Linda pone en acción todo lo que sabe de sobrevivencia, construyendo refugio, consiguiendo agua y comida y preparando alguna manera de conseguir ayuda. La cosa es que Bradley no entiende la situación, los roles se han cambiado y la dinámica entre ellos se alteró por completo, hay una nueva jefa.
Entre las muchas fortalezas de Send Help, la principal es que Raimi construye sin prisa, dejando que sus actores hagan el trabajo, para que cuando ocurre lo que ocurre estemos completamente invertidos en lo que hacen y les pasa. No es cuestión de héroe o villano, sino de quien es más astuto, quien usa mejor su inteligencia. Entre momentos de humor, entrelazados con sangre y sustos, Raimi nos envuelve en la locura total de dos personas aprendiendo a respetarse…y odiarse.
Hay películas hechas para verse en corillo, escuchando los gritos, los brincos, las risas y las reacciones de asco, y definitivamente Send Help es una de ellas; alocada, divertida, ¡SALVAJEMENTE RECOMENDADA!
Podcastero, comediante, crítico de cine y TV miembro de la Critics Choice Association, crítico certificado en Rotten Tomatoes, y padre de gatos. Una vez cuando niño entré a un cine, y en cierta forma nunca salí.
Comments are closed here.