Así como hay gente en la vida de uno que no toma las mejores decisiones pero uno los sigue queriendo, me pasó con Casa Pura el nuevo drama puertorriqueño de Bruno Irizarry; quizás no ejecuta bien las ideas que trae pero, la simpatía con el elenco y la belleza de su producción fue suficiente para pasar por alto sus defectos.
Casa Pura es una tierna historia sobre el duelo y la sanación, donde el amor por esta bella tierra se siente en cada tiro de cámara.
Jeancarlos Canela interpreta a Joaquín, un musico pasando por el dolor de haber perdido su esposa Lucía (Camila Monclova), con quien continúa conversando en sueños, dormido o despierto. La tristeza es tanta que prácticamente ha abandonado todo lo demás, incluyendo manejar “Casa Pura”, el pequeño hotel que montaron juntos.
La cosa es que “Casa Pura” estaba a nombre de Lucía, y no aparece el testamento, por lo que su cuñada Sandra (Mariana Monclova) quiere vender a un comprador estadounidense con otros planes para el edificio. Por más fuerte que sea un duelo, el mundo sigue corriendo, por lo que ahora Joaquín tiene dos días para encontrar el alegado documento donde su esposa le dejó el hotel, y Sofía (Laura Aleman), la agente inmobiliaria del comprador se queda con él para verificar que todo salga bien, mientras Joaquín sigue las aparentes pistas que le dejo Lucía.
Donde Casa Pura tropieza es que no sabe exactamente que es; por un lado es un sólido drama sobre la perdida y la importancia de recuperarse, mientras que por otro parece que quiere ser una comedia romántica con secuencias rodeando lo absurdo. Esto causa que los momentos de drama y comedia choquen demasiado, sacando el espectador de carrera.
Afortunadamente, el trabajo del elenco sobrepasa todos esos escollos, el carisma de Canela y su química con las talentosas Monclova y Aleman consigue que uno guste de pasar tiempo con ellos, e Irizarry sabe aprovechar las fortalezas de su equipo tanto frente como detrás de cámara. Adicional a eso, la cinematografía de Heixan Robles nos acaricia con maravillosos tiros de cámara presentado la belleza de los exteriores, usando la escenografía natural para transmitir las emociones de las escenas.
Como oferta de cine, Casa Pura cumple todas las expectativas de darnos una dulce historia y, aunque los chistes de momento se sientas fuera de lugar, como quiera funcionan dentro de ese mundo dejándome satisfecho al final.
Podcastero, comediante, crítico de cine y TV miembro de la Critics Choice Association, crítico certificado en Rotten Tomatoes, y padre de gatos. Una vez cuando niño entré a un cine, y en cierta forma nunca salí.
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