Predator (1987) es de esas películas que uno menciona cuando dice “las películas de antes eran mejor”, porque genuinamente fue un palo; acción, un poco de humor, algo de suspenso, y una criatura tan amenazante, hasta Arnold Schwarzenegger se veía pequeño con todo y sus 200 y pico de libras de músculos, esteroides y frases chéveres.
Luego vino las secuelas y las de Alien vs Predator, sin que ninguna pudiera repetir la sensación que dio la original. Hasta que llegó el director Dan Trachtenberg con la fantástica PREY en el 2022, y nos voló La cabeza con una historia que consiguió repetir la emoción de la primera, pero dándole su propio condimento.
Para demostrar que no fue un tiro de suerte, nos dio Predator: Killer of Killers, un peliculón animado con tres historias de humanos enfrentando los Yautja, y ahora corona con su más reciente entrega.
Predator: Badlands es una explosiva aventura con el mejor tipo de ciencia ficción, secuencias imaginativas de acción, y emoción. Dan Trachtenberg demuestra nuevamente ser la persona perfecta para manejar el universo Alien/Predator, con una historia que igualmente expande, desarrolla y adelanta la mitología de los Yautja
Quiero explicarles; entre película y película, los comics y las novelas fueron extendiendo el canon de estas criaturas obsesionadas con el honor y la fuerza bruta, estableciendo datos sobre la jerarquía y tipos de Yautja, como funciona su sociedad, y que determina la posición de cada cual en esta.
Dan Trachtenberg es el primer director que, no solamente parece conocer esa información, sabe como aplicarla en pantalla sin llenarnos de pesada exposición, dejando que la acción explique por si misma. Pero como si no fuera suficiente, Trachtenberg hace cada historia auto-contenida y diferente, encontrando formas de presentar el universo de los Yautja con historias que son distintas pero manteniendo la esencia.
¿Ustedes entienden cuan refrescante es esto? En un momento donde todo el mundo quiere empujarte universos compartidos por ojo, boca y nariz, Trachtenberg consigue hacerlo sin necesidad de uno tener que conocer la enciclopedia, pues puedes ver cualquiera de sus tres filmes de Predator sin tener que ver nada ninguna otra, incluyendo las entregas previas.
No quiero ignorar el hecho de que Predator: Badlands claramente junta los universos de Alien y Predator, lo que me da la esperanza de que en las manos adecuadas de Trachtenberg, finalmente tengamos un encuentro digno de estas franquicias.
El primer cambio drástico en Predator: Badlands es que el protagonista por primera vez es precisamente un Yautja llamado Dek (Dimitrius Schuster-Koloamatangi) que ha sido rechazado por su clan por ser demasiado pequeño y débil. Dek decide demostrar su valía cazando la criatura mas peligrosa del universo, que hasta su mismo padre le teme, y así ganar su lugar en el clan.
Para eso viaja a un planeta donde TODO TE QUIERE MATAR; la flora, la fauna, hasta el agua es peligrosa. En su camino, encuentra a Thia (Elle Fanning), una sintética de las creadas por la empresa Wayland-Yutani, que fue destruida por la misma criatura que busca Dek. Aunque el rígido código Yautja exige que Dek cace solo, decide usar a Thia como una herramienta más de su arsenal en la persecución.
Aquí Trachtenberg demuestra también su conocimiento cinéfilo, pues el dúo de la parlanchina Thia con el estoico Dek se inspira en conceptos como “La Pareja Dispareja”, “Enemy Mine”, “Die Hard” y hasta “Lethal Weapon”, consiguiendo un balance entre el suspenso, la acción y el humor.
Elle Fanning es FANTASTICA como Thia, una sintética a la que le han subido la capacidad emocional para poder conectar con la fauna del planeta en su misión. Esto tuvo la consecuencia no-deseada de Thia desarrollar su propia conciencia con respecto a las acciones de la empresa, y funcionar como conducto para el mismo Dek, ansioso de cumplir con los contundentes requerimientos de su raza.
Otro exitazo de Predator: Badlands son las secuencias de acción que, además de variar lo que ya uno ha visto mil veces de los Yautja, ofrece nuevas formas de combate que no vi venir, dejándome con una sonrisa y listo para más.
Y ahí está la mejor habilidad de Trachtenberg, que siempre te deja queriendo ver más, y ahora toca esperar lo próximo. Por ahora, Predator: Badlands es un peliculón para gozar en pantalla gigante, ¡INMENSAMENTE RECOMENDADA!
Podcastero, comediante, crítico de cine y TV miembro de la Critics Choice Association, crítico certificado en Rotten Tomatoes, y padre de gatos. Una vez cuando niño entré a un cine, y en cierta forma nunca salí.
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