Crítica: She/Hulk rompe su propio pedazo del MCU | QiiBO QiiBO

Crítica: She/Hulk rompe su propio pedazo del MCU

Desde el momento que anunciaron a Tatiana Maslany como Jennifer Walters, alias She/Hulk, sabía que tendríamos una protagonista dándolo todo. Maslany saltó a la fama gracias a su espectacular trabajo en Orphan Black, una serie canadiense de ciencia ficción donde interpreta sobre nueve personajes, cada una con su propia personalidad, tono de voz y motivaciones. Los poderes de She/Hulk serán gran fuerza, pero los de Maslany son dominar cualquier escena donde aparezca.

She/Hulk es la serie más divertida de Marvel Studios hasta el momento. Maslany es un volcán de carisma en esta comedia de situaciones (Sitcom, como le llaman en inglés) sobre la vida de una abogada en sus treinta, la vida romántica, y laboral en una oficina legal y, por supuesto, tener los poderes de Hulk. Más Ally McBeal que Avengers, She/Hulk: Attorney At Law es menos acción, más risas, tal como ocurre en los comics.

Aunque She/Hulk fue creada por Stan Lee y John Buscema, fue John Byrne, otra gran leyenda de los comics, quien le dio la personalidad que mayormente influye la serie y esta versión de Jennifer Walters. Mucho antes que Deadpool, Jennifer rompía la cuarta pared hablándole a los lectores, tal como hace en el programa, pues sabe que es un personaje de ese mundo. De hecho, She/Hulk tiene más en común con Fleabag, la obra maestra de Phoebe Waller-Bridge, no solo por el recurso de hablarle a la audiencia, sino por la perspectiva femenina presentada por la directora Kat Coiro, y la escritora y productora Jennifer Gao.

La otra gran fortaleza de She/Hulk es que, contrario a casi todas las producciones televisivas de Marvel Studios,  genuinamente funciona como una serie en lugar de una película extendida cortada en pedazos. Cada episodio presenta una circunstancia distinta con la que Jennifer Walters necesita lidiar, ofreciendo una resolución en 22 a 30 minutos.

La primera correcta decisión de Gao fue explicar su origen en el primer episodio sin perder tiempo. En unas vacaciones con su primo Bruce Banner (Mark Ruffalo), ambos sufren un accidente donde la sangre de Bruce contamina la de Jennifer, transmitiéndole la habilidad de convertirse en un monstruo con súper fuerza. Pero contrario a Bruce, quien pasó 15 años aprendiendo a controlar su lado salvaje, Jennifer inmediatamente mantiene su personalidad humana. ¿El secreto? Ser mujer la ha obligado aprender a suprimir naturalmente la rabia y el miedo toda la vida.

El mayor problema de Jennifer con su nueva condición, aparte de conseguir buena ropa en su talla, es continuar su vida normal ya que tiene cero interés ser superhéroe, especialmente cuando todavía está pagando préstamos estudiantiles, y quien sabe si los Avengers tienen plan médico –o si quiera reciben paga por pelear con extraterrestres, robots y dictadores.

Cuando su secreto es rápidamente revelado al mundo, Jennifer no consigue un bufete interesado en contratar una licenciada gigante verde, hasta que la firma Goodman, Lieber Kurtzburg & Holliway le ofrece un puesto en su recién creada división especializada en defender superhumanos. ¿El primer cliente? Emil Blonsky, interpretado por el siempre excelente Tim Roth, a quien ultimo vimos batallando contra Wong (Benedict Wong) en Shang-Chi and The Legend of The Ten Rings, y previamente tratando de aniquilar al primo de Jennifer en The Incredible Hulk.

Al funcionar como una comedia, She/Hulk: Attorney At Law ofrece un tono completamente distinto de lo que estamos acostumbrado, mucho más liviano pero, de esa manera dando la oportunidad de disfrutar varios otros lados de diversos personajes. Si el resto de la temporada sigue tan bien como los primeros cuatro episodios presentados a la prensa, estoy ansioso de ver que nos darán con otras figuras apareciendo en el programa. Me gustaron todos los que vi, y estoy loco por verlos nuevamente, ¡Furiosamente recomendada!

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