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Crítica de The Bubble

No tengo que decirles que la pandemia del COVID-19 cambió nuestras vidas para siempre; de hecho quiero patearme yo mismo por escribir algo tan obvio pero, si de algo sirvió fue demostrar cuan estúpidamente enajenados viven ciertas celebridades de la vida real. No es que no lo supiéramos, es que por cada Dolly Parton recaudando dinero para ayudar víctimas, trabajadores, y asistir en la investigación contra la enfermedad, tuvimos que aguantar estupidez tras estupidez de otros famosos, fuera el infame video de Gal Gadot cantando “Imagine” junto a otras personalidades, o Ellen DeGeneres quejándose de estar “en prisión” dentro de su lujosa mansión, entre otros.

The Bubble no es la primera ni la única película satirizando la industria pero definitivamente…no es la mejor. Mejor vean Tropic Thunder, la opera prima de Ben Stiller que hace todo lo que The Bubble quiere hacer pero mejor, más directa al hígado, más acida, sin mucha misericordia contra sus objetivos. Con esta nueva comedia, Jud Apatow (The 40-year old Virgin, Anchorman), intenta actualizar la burla a su negocio con referencias modernas como TikTok, el “deepfake” y, por supuesto, la pandemia.

Carol Cobb (Karen Gillian) se hizo famosa participando de Cliff Beasts, una franquicia a lo Jurassic Wolrd, pero decidió no hacer la quinta parte para filmar Jerusalem Rising, una película donde israelitas y palestinos se unen para combatir extraterrestres, a pesar de ella no ser ninguna de las dos etnias. Obviamente un fracaso y su carrera al borde del abismo, regresa para Cliff Beasts 6 excepto que ahora tendrán que filmar en un hotel de Inglaterra convertido en estudio donde pasará todo el tiempo de grabación junto a sus compañeros y equipo de producción debido a los protocolos de seguridad.

Hay mucho que me gustó de The Bubble; Apatow consigue atinar buenos chistes aquí y allá, y es difícil odiar una película donde Pedro Pascal interpreta un ganador del Oscar sufriendo por falta de contacto físico, o Keegan-Michael Key empieza una fiesta de drogas y desenfreno con todos alucinando la cara de Benedict Cumberbatch. Pero Apatow, quien coescribió el guion junto a Pam Brady (Team America: World Police), vuelve enfrentar los problemas constantes de sus últimos trabajos, no sabiendo cuando suficiente es suficiente. No hay ninguna razón válida para que The Bubble llegue a las dos horas, especialmente cuando el tema de actores mal acostumbrados experimentando cuarentena da para una secuencia como mucho, no tres o cuatro.

En la misma manera que The Bubble sufre de las fallas conocidas del director, también se eleva mayormente gracias a su astucia de tener un carismático elenco incluyendo a Gillian, Fred Armisen, Maria Bakalova, Pascal, Key, Dave Duchovny, y la participación de sus colaboradores habituales, su esposa Leslie Mann, y su hija Iris Apatow como Krystal Kris, una popular TikTokera contratada por el estudio gracias a su inmensa cantidad de seguidores.

Si The Bubble hubiera sido más corta, y no hubiera caído en la trampa de suavizar su ataque contra los actores ficticios del filme, pudiera recomendarla más fácil. Así como está, solamente puedo dejarla con un “me reí a veces, vean a ver si les gusta”.

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